18.7.06

Yo no entiendo de guerra, pero quieren matar a mi familia.



Que nos maten ya comienza a ser lo de menos, porque vivir con el terror en el cuerpo puede ser un auténtico infierno.

Millones de octavillas caían del cielo, avisaban a todos, entre ellos a mi familia, que escaparan hacia el norte del país, que allí estarían a salvo de sus bombardeos injustificados. Que nos fuéramos de las zonas en peligro, así huyeron algunos y murieron 15 niños de un ataque por parte de unos hombres que mi papá dice que son judíos. Porque esos hombres matan a los niños, yo acabo de llegar al mundo, mi familia es Libanesa, llevo el Dabkeh y el knafe en la sangre, y soy una niña como ellos. Supongo que tendremos que pagar nosotros, nuestras madres y nuestros abuelos..., de una política de seis picos que se encuentra inmune ante el mundo.

Huyeron mi familia hacia el norte, decían que allí iban a estar a salvo, pero la televisión dice que han bombardeado por allí lejos. ¿Es que quieren reunirlos a todos para matarlos de un bombazo?.

Me ha dicho mi papá que mi tía ya no vendrá a vernos estas vacaciones, dice que las tiendas están cerradas y que le daría vergüenza no traerme regalos... Que tonta! yo sólo quiero conocerla!!.

Solo le pido a Dios, y Dios sólo hay uno en todas las religiones, y es el mismo en todas, que nos acoja en un lugar lleno de paz que no exista vivir con el terror en el cuerpo. Desde lejos de mi país miro a mi gente y les pido paciencia, que no contesten con la misma moneda, porque nosotros no somos asesinos.

Fdo.: Sarita

11.7.06

Recordando a Saïda



Saïda, en árabe quiere decir felicidad, no sólo es un nombre, es también danza.

Corrían los años en los que todavía no se escuchaba a Shakira, y la danza oriental estaba realmente conceptualizada en un marco erróneo típico de machistas y etnocentristas.

Fue en esa época cuando nos atrevimos a luchar en nombre de esa danza que nos había conquistado el corazón: La danza oriental.

-"Saïda", ese es el nombre- todo lo que decía convencía, y así es como nació el duo de danza en Granada. Luchamos por que Ragheb Alame, Kazem al Saher y Hakim fueran conocidos a través de la danza. Voces árabes que transforman el corazón...
Así comenzamos a interpretar canciones con nuestros bailes, y el duo de bailarinas "Saïda" comenzó a funcionar..., y me refiero a la felicidad que se desprendía de las interminables reuniones después de nuestros espectáculos, me refiero al camerino donde florecían confidencias y risas, hablo de los hijos que exiten por los amores que surgieron en las veladas de danza que se reunían en el Ricks Café, y que trás las puertas habitaban historias, emociones y pura danza, sencillamente "Saida".

Recuerdo a todos aquellos que sin faltar a la cita estaban esperando sus canciones del Magregb y aquéllos que vinieron del Mashreq, a aquellos, porque pasamos nuestras más félices horas, nuestro siempre recuerdo: Saïda.

De Helena Rull, (para Beatriz Simó, Adil, Ahmed, Barakat y Khaled, que dejabas tu delantal para bailar con nosotras).